Every saint has a past, every sinner has a future.
Tu cabello significó tu primer campo de batalla, una guerra que sin duda alguna él ganó. Pocas veces te has sentido tan libre como el día en que aceptaste su soberanía y entendiste que estar siempre despeinada no era malo, era divertido, y que una cabellera con personalidad propia era un misterio que te sorprendería cada mañana de tu vida