Silencio. Cada uno lo usa para lo que quiere o para lo que necesita. Muy distinto al silencio de ignorar. Lo creo necesario para esos momentos en los que las palabras sobran, para momentos en los que uno no puede decir las palabras correctas, para momentos en los que uno necesita encontrarse con uno mismo, para momentos en los que es necesario cerrar los ojos y que todos los pensamientos que te perturban pasen como flashes y dejen de martirizar, para momentos en los que no tenés nada para decir.
Así es como yo siento el silencio. Como un espacio para intentar que las ideas, los pensamientos, las dudas, la locura, la tristeza, la melancolía y la frustración vuelva todo a su lugar. Darle tiempo a la mente para que asimile ciertas cosas y descanse un poco de la velocidad diaria que tiene. Una pausa indispensable que debería hacerse todos los días para no tocar fondo. Es mas complicado de lo que parece volver a flote.
No sabemos quien tiene la verdad, quien es el cuerdo y quien no. Todos deberíamos pensar en frio las cosas, sin que ningún sentimiento de interponga.
Quiero paz mental, no pido nada mas.